El SEO ya no es suficiente si parte del journey ocurre dentro de ChatGPT, Gemini, Copilot o Perplexity. GEO (Generative Engine Optimization) es el servicio para mejorar tu presencia en respuestas generadas por IA: no solo “salir en Google”, sino ser citado, recomendado y seleccionado cuando la IA compara opciones o crea shortlists.
No va de trucos. Va de tres palancas: claridad (que la IA entienda qué haces y para quién), evidencia (datos, casos, señales de confianza) y presencia multifuente (no solo tu web).
Es optimización para aparecer en respuestas de IAs: que tu marca sea mencionada y recomendada cuando el usuario pregunta, compara o decide.
B2B y B2C con decisión informada: servicios con cierta complejidad, producto técnico, comparativas, mercados internacionales, o marcas que compiten por confianza.
No. Lo complementa. SEO sigue siendo clave, pero GEO añade la capa de “ser recomendado” en flujos conversacionales y de agentes.
Con un sistema de prompts recurrentes y seguimiento: % de menciones, posición relativa en shortlists, argumentos asociados y evolución mensual. Y, cuando haya enlaces, impacto en sesiones; cuando no, señales asistidas.
No. Por eso medimos “mención + argumento” además de tráfico. Parte del impacto es influencia sin clic.
Depende del punto de partida y de la autoridad previa. Puedes ver cambios en menciones en semanas si publicas contenido citable y mejoras presencia, pero el efecto acumulativo crece con consistencia.
GEO no es volumen. Es arquitectura + evidencia + distribución multifuente + coherencia de claims, orientado a cómo las IAs seleccionan y citan información.
Puede incluir estrategia y ejecución (según paquete): selección de medios/partners/directorios, materiales, outreach y seguimiento.
Sí, si se hace como SEO viejo. Aquí evitamos eso: contenido útil, verificable y coherente. La IA premia claridad y señales de confianza, no relleno.