Servicios
Hoja de ruta clara para adoptar IA con criterio.
Qué incluye
Auditamos tu situación actual, identificamos las oportunidades de mayor impacto y definimos un plan de implantación realista, priorizado y financiable.
Solicitar información¿Para quién?
Pymes y empresas de cualquier sector que quieran resultados concretos con IA.
Financiación
Posible con Kit Digital, CDTI y otros programas de subvención.
Primer paso
Diagnóstico gratuito sin compromiso para evaluar tu caso.
Proceso
Entrevistas con las áreas clave de la empresa.
Mapeo de procesos y priorización por impacto/esfuerzo.
Entrega de hoja de ruta a 12 meses con presupuesto.
Sesión de resolución de dudas y siguientes pasos.
Resultado real
Sirve de base al caso de la empresa exportadora, que tras su hoja de ruta redujo un 60% el tiempo dedicado a documentación. Ver el caso de la empresa exportadora →
Preguntas frecuentes
Es un proyecto de diagnóstico y planificación: analizamos tu empresa, identificamos dónde la IA puede generar impacto real y te entregamos una hoja de ruta a 12 meses con proyectos priorizados, presupuesto orientativo y las líneas de financiación aplicables. No es una lista de tecnologías de moda, es un plan de negocio con IA como palanca.
La Estrategia de IA mira hacia adelante — construye el plan de adopción desde cero, aunque hoy no tengas nada implantado. La Auditoría de IA se centra en un proyecto concreto que ya estás valorando y evalúa si conviene o no lanzarlo, con viabilidad y riesgo como foco. Muchas empresas empiezan por la Estrategia y usan la Auditoría después, proyecto a proyecto.
La Auditoría de Coste de IA analiza en euros lo que ya tienes funcionando en producción — chatbots, agentes, automatizaciones — y busca ahorro. La Estrategia de IA se hace antes de que exista nada de eso: define qué construir y en qué orden. Si ya tienes IA en marcha y quieres estrategia además de control de gasto, ambos servicios se complementan sin solaparse.
La Estrategia de IA es un proyecto puntual que termina con la entrega de la hoja de ruta. El AI Manager Externo es continuo: coge esa hoja de ruta, la nuestra o la que ya tengas, y la ejecuta y supervisa mes a mes, como si fuera tu responsable interno de IA. Es habitual encargar primero la estrategia y decidir después si se ejecuta con acompañamiento continuo.
Tiene sentido para pymes que quieren invertir en IA con orden, no a golpe de ocurrencia, y que necesitan justificar la inversión internamente o ante un fondo de financiación. No es el mejor punto de partida si ya tienes clarísimo qué proyecto concreto quieres lanzar: en ese caso te ahorras tiempo yendo directo a la Auditoría de IA o a la implantación con AIfficiency.
Entrevistamos a las áreas clave — dirección, operaciones, comercial, lo que aplique según tu negocio — para entender procesos reales, no solo el organigrama. No necesitamos acceso a sistemas críticos en esta fase: la Estrategia se construye con conversación y mapeo de procesos, no con auditoría técnica profunda.
Mejor todavía: la hoja de ruta puede incluir digitalización básica como paso previo a la IA si hace falta. Priorizamos por impacto y esfuerzo, así que si hay que ordenar la casa antes de automatizarla, eso también entra en el plan.
Cruzamos impacto potencial —ahorro de horas, mejora de respuesta al cliente, reducción de errores— con el esfuerzo de implantación y la madurez de datos disponible. Los proyectos de impacto alto y esfuerzo bajo van primero; los que requieren más preparación se planifican más adelante, no se descartan.
Precio cerrado, acordado antes de empezar. No es un servicio de implantación, así que no aplica el modelo AIfficiency de pago por resultado — ese se activa cuando pasas a ejecutar los proyectos de la hoja de ruta.
El documento sigue siendo tuyo y sigue siendo válido; no hay penalización ni compromiso de ejecución. Preferimos que decidas no avanzar a que avances con un proyecto mal planteado.
Principalmente información de procesos, volúmenes de trabajo y prioridades de negocio, recogida en entrevistas y documentación interna que nos facilitéis. Se trata con confidencialidad y no se comparte con terceros; si el proyecto requiere acuerdo de confidencialidad específico, lo firmamos sin problema.
Sí, se valora desde el principio qué proyectos implican datos personales o usos de IA de mayor riesgo según el Reglamento Europeo de IA, para que la priorización no choque después con un problema de cumplimiento. No sustituye a una auditoría de gobernanza específica, pero evita diseñar un plan que luego haya que rehacer.
Tuya, sin condiciones. La hoja de ruta es un entregable independiente y puedes ejecutarla con tu equipo, con nosotros o con otro proveedor.
Ninguna objeción — el documento está pensado para poder ejecutarse fuera de NeuraTrade Labs sin dependencia de nuestro conocimiento tácito. Preferimos que se ejecute bien, la ejecute quien la ejecute.
La hoja de ruta incluye indicadores por proyecto — típicamente horas liberadas, tiempos de respuesta o coste evitado, según el caso — para que puedas revisar el avance real frente al plan, lo ejecutes con quien lo ejecutes.
Sí, conviene revisarla al menos una vez al año o cuando cambien las prioridades del negocio; una hoja de ruta a 12 meses no es estática. Si contratas el AI Manager Externo después, esa revisión queda integrada en el acompañamiento mensual.
Sí, de hecho suele ir mejor: tu responsable de IT aporta el conocimiento del día a día y nosotros aportamos la visión externa de qué es viable con IA hoy y qué no. La hoja de ruta queda en manos de tu equipo para ejecutarla con criterio.
Te lo decimos con la misma franqueza que en una auditoría: si detectamos que hace falta ordenar procesos o datos antes de automatizar nada, la hoja de ruta lo refleja como primer paso, no forzamos proyectos de IA prematuros solo por entregar algo vistoso.
Una consultora generalista suele entregar recomendaciones de alto nivel sin conocimiento técnico profundo de qué es realmente viable con IA hoy, con qué modelos y a qué coste. Nuestra hoja de ruta baja a proyectos concretos y ejecutables porque quien la diseña es el mismo equipo que después sabe implantarlos.
Lo habitual es empezar por la Estrategia para tener el mapa completo, y usar la Auditoría de IA cuando un proyecto concreto de esa hoja de ruta necesita una validación de viabilidad y riesgo más profunda antes de invertir en él. No es obligatorio hacer ambas, pero se complementan bien en proyectos de mayor envergadura.